Capítulo 18
— Bebe esto—YoonGi le entregó una botella con agua, Hye estaba sentada en la entrada del centro donde estudiaban, la pobre sentía sus manos heladas, su corazón latía aún muy fuerte, su cabeza dolía y no dejaba de balancearse hacia adelante y atrás—Inhala y exhala, ella no volverá a molestarte—la chica aceptó la botella de agua dando un sorbo.
— ¡HyeLin! —Jimin llegó algo agitado— ¿Qué...qué sucedió?
— Una loca vino a molestarla—resumió YoonGi a su manera.
— ¿Qué? —se agachó frente a Hye tomando su rostro entre sus manos, ésta se balanceaba con la vista perdida— ¿Hye? ¿Me escuchas? Soy yo—pero no tuvo respuesta, levantó la vista mirando al chico pálido— ¿Quién era?
— Mmm...creo que la escuché decir Wendy...
— ¿Wendy? —se mostró preocupado y confuso.
— ¿Quién es ella?
— Es la hermanastra de Hye—el chico la ayudó a levantarse, Hye pareció regresar a la realidad aferrándose con fuerza a Jimin, sus ojos contuvieron las lágrimas y él no necesitaba palabras para saber lo que sentía esa muchacha—Iremos a casa, ¿Sí? —ella asintió—Lamento haberme tardado.
YoonGi miró aquella escena en silencio, los miró alejarse sintiéndose un poco mal por Hye.
— Mi madre te preparó algo de té para sentirte más tranquila—Jimin dejó la taza en la mesa de noche sentándose a orillas de la cama donde Hye estaba hecha una bolita—Oye, ella no te molestará...
— Ella necesita mi ayuda y...—su voz flaqueó, las lágrimas salieron de sus ojos oscuros causando de todo en el rubio—Yo también necesité ayuda cuando mamá murió, ella me dejó cuando le pedí ayuda, se aprovechó de todo, ¡Se aprovechó de mí!
— Shh, shh—Jimin se acostó a su lado dejando que se acurrucara en su pecho—No llores por ella. Wendy no merece esas lágrimas—limpió sus mejillas, pero Hye lo abrazaba fuertemente ocultando su rostro en su pecho—HyeLin...
— No quiero ayudarla, pero al mismo tiempo me sentiré mal si no lo hago—miró a Jimin—Ella necesita un donante de sangre para su hija, SeGye está en el hospital, pero...no puedo, Jimin—sollozó temblorosa—No puedo ayudarla, ella no lo hizo cuando mamá murió.
— Lo entiendo, ella no...
— Por su culpa mamá murió, mamá cayó golpeándose la cabeza—habló rápidamente—Si me hubiese quedado en casa lo hubiera evitado, mamá murió porque la dejé sola—su desesperación regresó—Soy una asesina, Jimin, la asesiné, maté a mi propia madre.
— Oye, oye, Hye, respira—acarició sus mejillas apartando las lágrimas—No eres nada de eso, créeme, no fue tu culpa, nadie sabía que eso pasaría, no eres una asesina, eres una joven que ha sufrido injustamente, eres la HyeLin que conozco desde hace años—besó su frente y ella cerró sus ojos—No fue tu culpa.
— Había mucha sangre, Jimin.
— Shh, no pienses en eso ahora, ¿De acuerdo? —la rodeó con sus brazos—Intenta dormir algo, me quedaré contigo.
— Vas a irte...
— No, esta vez no me iré—besó su frente—Esta vez me quedaré contigo pase lo que pase—suspiró teniendo ira por dentro. Wendy tenía que pagar por lo que hizo.
Hace cinco años atrás
— Mamá y papá siempre han tenido discusiones, pero ahora están discutiendo el doble, llego cansada de la escuela, debo hacer mis deberes y cuando quiero pedirles ayuda están discutiendo—HyeLin le explicaba todo al pelinegro de labios carnosos. Ambos estaban en el patio de la escuela en las gradas—Me siento cansada en todos los aspectos, Jiminie.
— ¿Has hablado con ellos sobre esto?
— Sólo con mamá, tengo más confianza con ella que con mi padre—miró sus manos mientras jugaba con ellas nerviosamente—Ellos no saben que lloro en la escuela, mi hermanastra quiere apoderarse de todo lo que papá tenga, dice que al tener su sangre merece más por ser su primera hija.
— Eso no tiene sentido—Jimin frunció el ceño— ¿Es idiota o qué?
— ¿Sabes que me duele más? Que papá la defiende con todo, ella se siente superior por eso y...—su voz tembló—Mamá ha llorado estas noches, ella también está cansada y...—intentó no llorar-No sé cómo ayudarla.
Jimin rodeó sus hombros con su brazo acariciando su brazo derecho, Hye lo abrazó recostando su cabeza en su pecho escuchando los latidos de su corazón.
— Los padres siempre discuten, los hijos son los más afectados y...quizás es muy básico lo que diré, pero cuando tu madre esté así, ve hacia ella y abrázala fuertemente, ella sabrá que cuenta contigo.
Hye sonrió tristemente agradeciendo que Jimin siempre la escuchara.
Presente
Cuando Park Jimin despertó estaba la habitación a oscuras, había anochecido, el chico miró a HyeLin quien seguía dormida sobre su pecho abrazándolo, sus párpados estaban cerrados mientras su respiración era lenta, Jimin bostezó un poco restregando sus ojos. Miró al techo teniendo demasiadas cosas encima, el tema del embarazo de Rose, la muerte de la madre de Hye, los problemas de la chica, los de su madre hacia su hermana, todo estaba saliendo mal.
¿Qué más faltaba para que todo fuera peor?
— ¿Debería ir a la policía? —Jimin miró a su madre.
— ¿Crees que ellos realmente hagan algo? —se mostró dudosa—Esa mujer falleció hace...tres o dos años exactamente—indicó—Ya hubieran hecho algo.
— No puedo dejarlo así.
— Jimin, hijo, si esos policías no hallaron nada extraño es porque Wendy se encargó de disfrazar todo—Jimin estaba más pensativo de lo normal.
— Puedo hacer que Hye diga su testimonio.
— Con todos los problemas que tiene esa muchacha el juez la declararía incompetente por sus problemas emocionales—tomó la mano de su hijo—Dijiste que esa joven fue a buscar a Hye, ¿No es así? Que necesitaba ayuda...
— Al parecer su hija tuvo un accidente y necesitan que HyeLin done su sangre.
— Ese es el karma más fuerte que una madre puede tener, el mundo le está devolviendo lo que hizo.
— No sé si soy una mala persona, pero no quiero que Hye la ayude—pasó su mano libre por su cabello—No quiero obligarla a hacerlo tampoco, ella incluso no sabe qué hacer, sólo quiere estar lejos de ellos.
— Lo importante es que Hye esté bien y no se altere—dio un suave apretón a su mano—Llevarla a un juicio no es una buena idea en este momento.
Y Jimin lo sabía, imaginarse a Hye en medio de un jurado contando la muerte de su madre claramente era una pésima idea, la muchacha entraría en pánico y perdería la noción de la realidad. Aunque no quisiera hacerlo tenía que respirar profundo y no insistirle sobre el tema a la pobre.
Por si solo había descubierto lo que sucedió realmente con la madre de la chica, no hizo falta insistirle. Jimin no quería aceptarlo, pero se sentía cansado y con un peso sobre los hombros.
— ¿Rose despertó?
— Debe estar en su habitación sino decidió irse de noche—la señora Park se cruzó de brazos tornándose seria, antes de que Jimin hubiera ido a buscar a HyeLin, se había enterado sobre el embarazo de su hermana—No puedo creer que esto esté pasando.
— Entiendo que estés molesta con ella, yo también lo estoy, pero no podemos hacer nada ahora—el rubio intentaba darle ánimos también—Debemos apoyarla con lo que haga.
— ¿Crees que realmente lo aborte?
— No lo sé, no pensábamos que sería madre y aquí está—suspiró con cansancio—Esto es un desastre totalmente.
— Lamento que tus vacaciones estén siendo de esta manera.
— Descuida, no pienso en eso—se levantó de la silla—Iré a ver como está, quizás despertó.
— Jimin—llamó.
— ¿Sí?
— Le dije a tu hermana que no me importaba lo que hiciera...pero mentí—habló con calma—No puedo hablar con ella ahora, pero...si logras hablarle intenta convencerla de no abortar a ese bebé.
Jimin tuvo sus dudas. Si Rose estaba totalmente convencida de hacerlo no había problema, pero si su hermana estaba dudosa y confundida...no iba a convencerla de tener un bebé que ella ni estaba segura de tener.
Cada quien hacía con su cuerpo lo que quisiese, incluso cuando ese bebé no tenía la culpa, Jimin no quería tener decisión o voto en ese tema.