Estaba frente a la puerta del apartamento de Alex y sus amigos, para que mi abuela me dejará salir tuvo que llegar Jenna por mi a la casa inventando un montón de cosas que la abuela se tragó. Ella me dejó frente al apartamento y se fue. Antes de tocar ví mi aspecto por última vez; tenía mi cabello recogido en una coleta, tenía puesto unos jeans color vino y una blusa con mangas color gris y mis converse negros. Toqué un par de veces hasta que André me abrió. —Hola destructora.— me dijo con una sonrisa y me dió un beso en la mejilla. —Pasa, espero y no vomites.— volvió a sonreírme. —Hola André y no tranquilo. Me dispuse a entrar y al ver el lugar me vieron recuerdos no muy gratos, la última vez que estuve aquí la había pasado muy mal. —Sientate Alex salió con Cris por comida no tarda

