Al fin frente a frente. El viento golpeaba su rostro mientras en su cabeza se reproducían uno a uno todos los recuerdos, los momentos que vivió junto a su padre, que le faltó vivir con él. Intentaba contener las lágrimas, no quería llorar, no se iba a permitir llorar, no quería verse débil, nadie debía saber que se estaba desmoronando pro dentro, absolutamente nadie. Se sentía abatido, primero se había quedado sin la mujer que amaba, luego sin su hijo, cuando se enamoro nuevamente resultó ser todo una farsa y ahora la perdida del padre, era muy fuerte todo para él. Sentía la cabeza explotar y sus manos le sudaban por el temor de volver a encontrarla a ella, a quien por más que lo había intentado, pasaron cuatro meses, cuatro malditos meses y no había conseguido poder alejarla de su cora

