CAPÍTULO XXXII-2

2845 Words

––Sí, señor. Lo dijo débilmente, pero con tranquilidad, y sir Thomas quedó aliviado por lo que a los primos se refería. Pero la desaparición de su alarma no sirvió de nada a Fanny. Al confirmarse lo inexplicable de su actitud, aumentó el disgusto de su tío; éste se puso en pie y empezó a pasear por la habitación con un ceño que Fanny pudo imaginar, ya que no se atrevió a levantar la mirada, para decir poco después, con tono autoritario: ––¿Tienes alguna razón, criatura, para pensar mal del carácter de Mr. Crawford? ––No, señor. Hubiera querido añadir: «... pero de sus principios, si que la tengo»; no obstante, le faltó el valor ante la aterradora perspectiva de discutir, explicar y, probablemente, no convencer. El mal concepto en que le tenía se fundaba principalmente en observaciones

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD