Rodee el vehiculo y me subí, Lean lo hizo en el copiloto.
-Lindo auto.- comentó cuando arranqué.
-Gracias.- intente utilizar mi voz lo más grave posible. Queria claramente seducirlo.
-Huele mucho a ti, y eso me excita.- soltó sin ningúna vergüenza.
-Es una lastima que mañana tengas una carrera y no puedas follar.
-Será en otra ocasion, guapo.
Conduje hasta un descampado, en el cual iba a fumar en mi adolescencia. Sabia muy bien que por alli no pasaria la policia y nadie que pueda denunciarnos por fumar, manosearnos o mejor dicho, tener sexo en un lugar publico.
-Buen lugar.- rió.- ¿Afuera o adentro?.
Entendí el doble sentido.
-Adentro me gusta más.- respondí.
Lean armó con habilidad el cigarrillo de mariahuana.
-Tienes experiencia.- comenté.
-Si, ¿Tu?
-Tambien.- me sinceré.
Lo encendió y lo puso en su boca, aspiró y lo degustó.
-Rico.- me lo pasó e hice lo mismo.
Hacia un par de semana que no consumía uno de esos, el trabajo me tenia ocupado y fumarlo se sintio demasiado bien.
-¿Fumas seguido?.- preguntó.
-No tanto, hace tiempo no lo hacia, ¿Tu si?
-No, algunos fines de semana, cuando salgo a divertirme.
-Hoy no saliste a divertirte.
-Estar contigo me divierte. No se por que no nos hablamos antes.
-Nos juzgamos ¿Recuerdas?.
-Cierto.. bueno, de ahora en adelante podemos divertirnos más seguido.
Estuve de acuerdo.
Seguimos fumando, y lo hicimos un buen rato.
En algún momento comencé a sentirme más relajado y feliz que de costumbre. Ya me habia llegado el efecto.
Miré a Lean, que mandaba mensajes.
-Nunca estuve con alguien que prefiera mirar el celular que a mi.
Lo guardó y tomó el cigarrillo de mi mano, para meterselo en la boca.
-Solo estaba avisando para que me vengan a buscar.
Acercó el cigarrillo a mi boca y cuando la abrí, el la alejó. Soltó una risa infantil, y siguio con ese juego hasta que quedamos a centimetros.
-Deja de ser un niño malo.- gruñí.
-¿Por que deberia dejar de serlo?.- me desfio con la mirada.
Esos ojos...
Miré sus labios.
-Porque si no lo haces, tendré que besarte.
-Besame.- pasó la lengua por su labio inferior.
Rompí la distancia entre nosotros y pegué mi boca a la suya. Sentí su mano en mi nuca, empujando.. como si quisiera meterme en el.
Con mis labios, logré que abriera los suyos, y estaba dispuesto a meter mi lengua dentro de el, sin embargo parecia tener el mismo plan.
Enredamos nuestras lenguas, y en esa nada, solo se escuchaba la humedad de estas.
Lo tomé de la cintura, lo levanté y lo puse a horcajadas sobre mi.
Dejó mis labios y fue hasta mi cuello.
-Que rico besas.- le comenté a medida que mis manos bajaban hasta su trasero.
Su experta lengua comenzó a jugar con la piel de mi cuello , y con eso bastó para que mi entrepierna se pusiera dura.
Apreté sus nalgas, pero no era suficiente. Como a Gliin Michael, intenté meterme por debajo de su pantalón, pero una mordida en el cuello me detuvo.
-¡Ay!.
Me miró y sus ojos desprendían fuego.
-Te dije que no me follarás.- susurró agitado.
Excitado.
Le di un pico.- entonces no me lamas asi, que solo me excitas.
Bajó su mano hasta mi entrepierna y comenzó a manosear sobre el pantalón.
-La tienes grande.- lamió sus labios.- Que ganas de chuparla.
-Puedes hacerlo.- con mi pulgar toqué su labio inferior.- te verias sexy con mi pija en tu boca.
Chupó mi dedo, y dentro de su boca, su lengua se movia rapido.
Gemí.
-La debes mamar de maravilla.
Sacó el dedo de mi boca y se lanzó a besarme otra vez.
Mi pene palpitaba, y queria atención, por lo que para apresurarlo, le di una fuerte nalgada.
Lean gimió.
-¿Te gusta asi?.- dije justo antes de darle otro golpe en ese hermoso trasero.
-Me encanta.
Me acerqué a besarlo de nuevo, pero con sus manos en mi pecho, me detuvo.
Bufó y puso los ojos en blanco. Estaba mirando detrás del automóvil.
-No pensé que llegará tan rápido.- dijo.
-¿Eh?.
Salió de encima.- Ya vinieron por mi.
-Estas de broma...
-Lametablemente no.- acomodó un poco su ropa y su cabello.
-Eres un...
Me dio un pico y unas palmaditas a mi pene.
-Prometo encargarme de el la próxima vez.- le dio una ultima acariciada y salió.- Nos vemos el lunes.
Pude ver como sacó su camisa de debajo el pantalón para cubrir su erección.
Bufé molesto, pero primero debia ver con quien se iba.
Me levanté un poco del asiento.
A unos metros habia un automóvil, justo en el camino por donde llegamos. El vehículo parecia bastante caro y definitivamente no era muy accesible para cualquier persona.
Era un hombre algo mayor que sonrio al ver a Lean. Este entró y se dieron un beso en los labios. El hombre le tomó de la nuca y con lujuria lo besó, tambien pasó sus dedos alrededor del cuello de este.
¿Celles Lean tenia pareja?
Parecia una pregunta idiota, pero me sorprendí. Claramente era una pareja, porque si fuera un folle, no lobeia a buscar tan tarde.
Con disimulo, Lean logró separarse de ese hombre, habló un poco y obviamente no pude escuchar ll que dijo, solo vi que señaló mi vehículo. Su acompañante asentió y finalmente se puso en marcha, y se alejó sin dificultad del lugar.
Sonreí y me dispuse a terminar el porro que había dejado, al mismo tiempo que metí mi mano libre dentro de mi pantalón, para acariciar mi lene erecto y mojado.
Ese maldito Celles Lean, solo me caletó y se fue. Egoísta, porque al fin y al cabo el si tendria sexo esa noche. Al contrario de mi que ya me encontraba fumado, cansado y con sueño como para ir a buscar alguien con quien tener sexo.
Por lo menos me hubiese regalado una mamada para dejarme tranquilo y no abandonarme para que yo mismo me encargara de mi estúpida excitación.