Narra Alejandro Hoy habíamos decidido venir a la playa. Les cuento que ayer después que florecita se quedó dormida en mis brazos yo también caí rendido en pocos minutos, ambos nos despertamos casi a las nueve de la noche y fue a esa hora donde nos pusimos a preparar de cenar. Sin embargo, le ofrecí quedarse, pero se negó, me dijo que tenía que llegar a casa a realizar sus tareas y aunque también le brindé mi ayuda, no la quiso. De todas formas, sabiendo que se acostaría tarde y que estudiaría un largo rato hasta la madrugada, la ventaja era que al otro día no tenía que ir a trabajar ya que los fines de semana el área de psicología no brinda consultas, le invité a la playa y sin ni siquiera pensarlo un solo segundo, me dijo que sí. ¿Saben que significaba eso? Que ya no le da

