Él estuvo callado por mucho tiempo. —Christy podría estar embarazada —murmuró. —De ahí el látigo de tres colas y no cinco —declaró Simone—. Tuvimos eso en cuenta, y un heredero de un lobo considerado traidor, nunca se le permitiría recibir el título de heredero tampoco. Eso captó su interés. Probablemente también molestaría a Christy, aunque no necesitaba un nuevo objetivo en su contra. Tampoco pensaba que un cachorro resultaría del celo que Christy había inducido; había sido lastimada bastante por el exceso de apareamiento. —No la haré desterrar ni marcar como traidora con una condición —comentó Mischa y todos en la sala se volvieron a mirarla, incluido Anthony. Vio un pequeño destello de esperanza en sus ojos—. Si está embarazada por este celo, ese cachorro nunca podrá ser reclamado

