“Pero cuando lo descubra y se dé cuenta, estoy en una habitación a la que ni siquiera puede acceder, porque no es bienvenido allí. Porque ya no compartimos una suite, así que no tiene el código, lo cual ambos sabemos que es porque tú estás situada en la suite de la Luna y la suite del Alfa. Va a ver lo codiciosa que eres y cuánta distancia hay realmente entre nosotros cuando salga de ese poste de vergüenza e intente hacer las paces y pasar tiempo conmigo, queriendo dormir en mi cama porque no puede estar contigo ¿por cuánto tiempo? —se rió suavemente y sacudió la cabeza—. Solo estará y bueno, ¿de quién es la culpa ahora? Ella sonrió ahora. —Entonces, ¿qué crees que él pensará, si nos interrumpes y yo me alejo, me subo a mi coche y me dirijo hacia la frontera del territorio? ¿Crees que él

