iii.

1465 Words
.:. CHAPTER THREE .:. ( GEORGE )          -NO TENGO IDEA DE QUIEN ES ESA VIEJA ARPÍA, pero la próxima vez prometo que le voy a partir la cara si la marca no se me va -fue lo primero que dijo Lyra cuando cayó en el suelo de la madriguera. La rubia levanto la mano y se la llevo a la cara para verificar la cortada que tenía en la mejilla. -¿Lyra? -preguntó Harry acercándose rápidamente hasta ella- ¿Cual fue la primera canción que me cantaste? -¡Ayúdame a levantarme, desgraciado! -se quejo sonriendo mientras estiraba su mano en dirección al azabache- Yesterday de The Beatles -Eres tu -suspiró Harry ayudandola a pararse y tirando de ella en un fuerte abrazo- Estaba asustado por ti, ¿Estas bien, Nix? Se alejó un poco para comprobar el estado de su novia, hizo una mueca cuando noto la sangre en su mejilla. -Espero que no deje marca. No quiero quedar como Bill -se burlo y Harry entendió que todo estaba bien. Si Lyra tenia buen humor, todo estaba bien. Harry la volvió a abrazar y se separo cuando se dio cuenta que no había visto a Merope. La morocha estaba entre los brazos de Ginny. -¿Y mi moto? -preguntó Lyra- ¿La dejaron a salvo en la casa de Andrómeda? El chico suspiró y nego. -Los mortifagos nos perseguían y nos estrellamos... -susurro- Mataron a Hedwig. -¡No! -chillo la rubia esperando que Harry dijera que era una broma- ¿Viste quien fue? ¡Voy a meterle mi varita en el medio del...! -¿Y los demás? -preguntó Merope haciendo que la rubia le prestara atención a Ginny esperando una respuesta. -Ron y Tonks deberían haber sido los primeros en regresar, pero se les escapó el traslador, que llegó sin ellos -dijo señalando una lata de aceite oxidada que había en el suelo- Y ése -añadió mostrando una vieja zapatilla de lona- era el traslador de mi padre y Fred, que deberían haber sido los siguientes. Hagrid y Harry eran los terceros, ustedes dos los cuarto y... -consultó su reloj- Si lo han conseguido, George y Lupin deberían llegar dentro de un minuto. La señora Weasley apareció con una botella de coñac y se la dio a Hagrid. El guardabosques la destapó y bebió un largo sorbo. -¡Mira, mamá! -gritó Ginny señalando a cierta distancia sin soltar la mano de su mejor amiga. En la oscuridad había surgido una luz azulada que fue agrandándose y volviéndose más intensa, y entonces aparecieron Lupin y George, girando sobre sí mismos hasta caer al suelo. Algo había salido mal porque Remus sujetaba a George, que estaba inconsciente y tenía la cara cubierta de sangre. Harry solto a su novia y corrió hacia ellos y le cogió las piernas a George. Entre Lupin y él lo llevaron a la casa, pasaron por la cocina y fueron al salón. Una vez allí, lo tumbaron en el sofá. Cuando la luz de la lámpara le iluminó la cabeza, Ginny sofocó un grito y Lyra notó que a George le faltaba una oreja. Tenía un lado de la cabeza y el cuello empapados de sangre, de un rojo asombrosamente intenso. Tan pronto la señora Weasley se inclinó sobre su hijo, Lupin agarró Lyra y a Harry, y los arrastró hasta la cocina, donde Hagrid todavía estaba intentando hacer pasar su enorme cuerpo por la puerta trasera. -¡Eh! -chilló Hagrid, indignado- ¡Suéltalos! ¡Suelta a Nix y a Harry! Lupin no le hizo caso. -¿Qué criatura había en el rincón de mi despacho en Hogwarts la primera vez que Harry Potter vino a verme? -preguntó al muchacho zarandeándolo ligeramente ¡Contesta! -Un... grindylow dentro de un depósito de agua, ¿no? -¿Que fue lo primero que Lyra Black me dijo luego de saber que el sauce boxeador lo pusieron el mismo año que entre en Hogwarts? Lyra sonrio. -Me rei y le pregunté a Harry si podimos jugar con Malfoy. Lupin se apoyó contra un armario de la cocina. -¿Se puede saber qué te pasa? -preguntó Hagrid. -Lo siento, pero tenía que asegurarme-se disculpó Lupin- Nos han traicionado. Voldemort sabía que íbamos a trasladarte esta noche, y las únicas personas capaces de decírselo estaban directamente implicadas en el plan. Podrías haber sido un impostor. -¿Y yo que? -preguntó la rubia- Ni siquiera tome la poción multijugos. -Nunca se sabe. -¿Y a mí por qué no me preguntas nada? -protestó Hagrid en el mismo tono que Lyra. -Tú eres un semigigante. La poción multijugos sólo la usan los humanos. -Ningún m*****o de la Orden puede haberle revelado a Voldemort que iban a trasladarme esta noche -dijo Harry buscando torpemente la mano de ma rubia- Voldemort no me ha alcanzado hasta el final, y eso significa que no sabía a quién tenía que perseguir. Si hubiera estado al corriente del plan, habría sabido desde el principio que yo era quien iba con Hagrid. -¿Que Voldemort te ha alcanzado? -saltó Lupin al mismo tiempo que Lyra giraba su cabeza para verlo- ¿Qué ha sucedido? ¿Cómo has logrado escapar? Harry le explicó brevemente que los mortífagos se habían percatado de que él era el Harry auténtico; entonces dejaron de ir tras ellos y debieron de avisar a Voldemort, que apareció cuando Hagrid y él estaban a punto de llegar al refugio de la casa de los Tonks. -¿Dices que te reconocieron? Pero ¿cómo? ¿Qué has hecho? -Yo... -dijo- Vi a Stan Shunpike... ya sabes, el revisor del autobús noctámbulo. Traté de desarmarlo en lugar de... porque no sabe lo que hace, seguro. Debe de estar bajo la maldición imperius. -¡Harry! -exclamó Lupin- ¡Los encantamientos de desarme han pasado a la historia! ¡Esa gente intentaba capturarte y matarte! ¡Si no estás preparado para matar, al menos atúrdelos! -¿Y luego no me dejas matar a las personas a mi? -se quejo Lyra mirando a su padrino. -Lyri, sabes que no es lo mismo. Tu... -Ti iris ini mijir. -¡No, no es por eso! Lo sabes, no me gustaria que cargaras con el peso de una muerte en tu conciencia. -Es lo que menos me importa, Lunático. Nací para esto -dijo la rubia- Bueno, no para matar personas exactamente, pero puedo hacerlo. Y soltando lentamente la mano de Harry, Lyra se fue a ver como estaba George. La rubia se había quedado apoyada en la puerta, no queriendo molestar. Con todas las maldiciones que ella y Merope habían esquivado, era una suerte que no estuvieran como George. Ver a Molly tan preocupada le hizo recordar a sus abuelos, Lyra sabía que sus abuelos iban a estar peor que la mujer cuando se enterarán de que ella se iba con Harry y solo les habia dejado una carta. Suspiró y se asusto cuando alguien le puso la mano en el hombro. Harry le sonrio débilmente mientras bajaba su mano y le acariciaba el brazo. -Hermione esta aqui, ella esta bien. Lyra asintió. -Era obvio, nadie puede contra Hermione -sonrio y volvio su vista a George. -¿Cómo está? -No puedo hacérsela crecer otra vez, porque se la han arrancado mediante magia oscura. Pero habría podido ser mucho peor... Al menos está vivo -dijo Molly -Sí -coincidió Harry- Por suerte. -Me ha parecido oír a alguien más en el patio -dijo Ginny. -Sí, Hermione y Kingsley -confirmó Harry. -¡Te demostraré quién soy cuando haya visto a mi hijo, Kingsley! ¡Y ahora te aconsejo que te apartes! Lyra se hizo a un lado rápidamente cuando vio al señor Weasley acercarse a toda prisa. Fred iba detrás de él y ambos estaban pálidos pero ilesos. -¿Cómo está? El señor Weasley se arrodilló junto a su hijo. George se movió un poco, despertado quizá por la llegada de Fred y su padre. -¿Cómo te encuentras, Georgie? -susurró su madre. George se palpó la cabeza con la yema de los dedos. -Echo de menos mi lenteja -murmuró. -¿Qué le pasa? -preguntó Fred- ¿Tiene afectado el cerebro? -Lenteja, oreja... -explicó George abriendo los ojos y mirando a su hermano- ¿No lo pillas, Fred? Los sollozos de la señora Weasley se intensificaron, mientras el color volvía al pálido rostro de Fred, que dijo: -Patético. ¡Patético! Con el amplio abanico de posibilidades que ofrece la palabra «oreja», ¿tú vas y eliges «lenteja»? Lyra solto una risita. -Este tipo es increíble. Harry, si me dejas sola un momento, le voy a pedir matrimonio. -Oh eso me gustaría... -dijo George siguiendole le juego a pesar de su estado.
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