Alondra trato de escapar de Alejandro pero el la abrazo contra su cuerpo. -No te irás hasta que me escuches. -No se preocupe su majestad usted no tiene que decirme nada. -Ella se me abalanzó, pero no pasó nada, no me beso. -Me alegro mucho por usted, debe ser muy incómodo como me dijo? A.. si provocar eso en las damas! -Tu sabes que yo solo tengo ojos para ti mi dulce... -No se preocupe su majestad, usted es el Rey y puede hacer lo que quiera, incluso dejarme en paz y buscar a su nueva amiga, lo debe estar extrañando no lo cree. -No me importa quién me extrañe o no, solo me importas tú. -Pues a mí no me importa usted y si me permite devo retirarme. Alondra intento zafarse pero Alejandro era muy fuerte, así que chillo para que la soltara. -Podría su majestad ser tan amable de deja

