Buenos días señores, se puede saber por qué entran así a mi casa, y con esas formas, primero que nada se saluda, que ninguno tiene modales. El padre de Harold era un hombre muy correcto, y muy duro al hablar, de ambos padres había heredado ese carácter, cuando el hombre era serio, causaba cierto miedo ante quien quería hablar con el, de inmediato todos los que habían entrado a su casa saludaron, buenos días señor Gatier. Ahora sí digan a qué devo su presencia. -Hablas de modales cuando tu hijo y tú entraron a mi casa, y me hicieron esto. Y Bill les mostró su brazo sin su mano. -Bueno vuelvo a preguntar, a qué devo su visita señores, yo soy un hombre muy ocupado,y no puedo perder mi tiempo con gente nefasta que se aprovecha de las jóvenes indefensas. Eso había sido una cachetada para

