El matrimonio de Benjamín fue por lo civil, no podía por la iglesia, ya que su primer matrimonio fue de esa manera. Todos nos encontramos en la finca de Aurelio, la cual era inmensa y preciosa. Estallamos en aplausos cuando el juez dijo, puedes besar a la novia. El lugar en ausencia de Aurelio fue convertido en una finca hotel para poder sostenerse y con ello fueron pagando y ahora contaba con un reconocimiento, poco a poco se dan a conocer. La celebración fue llanera, sencilla, había comida para tirar pa’ el cielo. Maco se movía mucho en mi vientre, así le decimos las personas que no estábamos de acuerdo con el nombre que César Luis Abdala Villegas quería ponerle, ya desistí en el tema. Mientras la gente bailaba a mi lado llegó Santos, lo abracé fuerte, acarició mi barriga. —Entonces,

