Emma adolorida por el golpe en la herida no se quejó, se mantuvo firme buscando la oportunidad de zafarse del agarre de las manos. Por otro lado el hombre lanzo a Marie en unos arbustos, este tenía una mirada sombría, dijo, - “vas a conocer lo que es un verdadero hombre”, se moto sobre ella y ultrajo sus labios posesivamente, con una mano le abrió de golpe la camisa de botones blanca que tenía, dejando al descubierto sus pechos. Marie: al sentir su lengua explorar su boca se sentía deshonrada, pego un grito y sintió otro puño en sus mejillas, las lágrimas brotaban sola, mientras sentía como lamia su cuello, mientras sus manos masajeaban con brusquedad sus pechos. Cuando de repente ella ve a Bruno detrás del hombre, con una mirada llena de oscuridad que la asustó, sus ojos se agrandaron

