Emma: al escucharlo, se levantó rápidamente y, llevando su mano derecha a la cintura, empuñó su espada sorprendiendo a Evander, - “señor Browne me está espiando” - preguntó disgustada mientras se alejaba de las tumbas. Evander: con su imponentes ojos verdes, le dice - “Emma ya no sé cómo decirte que me llames por mi nombre, por favor no te cuesta nada pronunciarlo”. Emma: superando ya resignada, respondió, - “está bien, Evander”. Evander: la luna iluminó su rostro, y él admiró la belleza salvaje de su mujer, - “porque no tienes el vendaje puesto, no se ve nada bien ese golpe que te dieron en la cabeza, ¿te duele?”, - al recordar lo que le mandaron hacer esos hombre a su luna, lo llena de ira. Emma: se había quitado el vendaje pero se le olvido cúbreselo al salir, se encogió los hombros

