Aaron. Habían pasado días desde la última vez que ví a Bella, aquella noche que la hice mía, esa noche que me hizo sentir que estaba en el paraíso, por más que me hubiese gustado esperar el mejor momento para ello, se me hizo imposible, la deseaba con todo mi ser, quería tenerla conmigo y no hablaba de solo esa noche, no, quería tenerla para mí solo, que fuera mi novia, mi todo. Nunca en mi vida había sentido algo tan fuerte por alguien, era capaz de cualquier cosa ella, es por eso que desde el momento que su amiga, Maddie, vino a mi casa el día siguiente del cumpleaños de Isa y me contó absolutamente todo lo que había pasado, sentí como la sangre me hervía, le escribí una y mil veces a Bella, para saber cómo estaba, quería verla, cerciorarme de que estaba bien, j***r, quería matar a Ju

