Al terminar la jornada laboral, Laura y Candace abordaron a Madison al salir de la oficina. Alice se había marchado unos minutos antes con Phoebe y el equipo de producción. —Amiga, necesitamos un 911 —exigió Laura. Tenían muchas cosas de que chismear. Como la repentina incorporación de Alice Burke a la empresa y la aparición de la diva exquisita de los comerciales, quien decía que era más Burke que la propia Madison. —Sí, pero esta noche no será. Ya me comprometí con mis padres. Me esperan. —No puedes sorprendernos de esa manera siempre —advirtió Candace—. Cuando se te antoje traer a otros personajes como esos a la empresa, avísanos, así nos preparamos. Hoy ha sido un día de emociones fuertes —reveló, y se puso una mano en el pecho simulando una dolencia. Laura la secundó al acaricia

