El día de trabajo resultó bastante ajetreado para Edward. Tuvo que atender a varios accionistas, socios, proveedores, prestadores de servicios y hasta empresarios que querían iniciar el proceso de asociación con el grupo Ireland. El haber desaparecido durante una semana por poco genera un caos. Algunos trámites se habían detenido porque necesitaban su presencia, otros, avanzaron de una manera muy lenta porque requerían de su aprobación. —No fue buena idea que te casaras con Madison Gallagham —reprochó Nathan, su hermano, cuando estuvieron solos en la oficina—. O al menos, no debiste tomarte tantos días de licencia. —Lo hice para resolver el problema que tu hijo nos dejó —rebatió con enfado, dejando los documentos que leía en el escritorio para frotarse la frente con agotamiento. Nathan

