Vincenzo estaba impaciente, sentía que necesitaba contactarse con esta mujer que era, a su criterio, quién mejor podía representar a su nueva escudería. Él necesitaba a la mejor, ya que perder no era una opción y estaba seguro de que ella lo haría.
Mientras que Andrés, su asistente realizaba las llamadas necesarias, la puerta de la oficina fue abierta de manera brusca dando un fuerte golpe sobre la pared del otro lado.
La violencia de tal acto sobresaltó a los dos hombres que observaron consternados. En la puerta Anahí miraba a los dos con una sonrisa falsa en los labios.
_ ¡Vin! Mi amor _ gritó con su voz terriblemente chillona _ me he cansado de llamarte y no atiendes mi llamada _ agregó acercándose a él y colgándose de su brazo.
_ Mi nombre es Vincenzo, no Vin y te prohíbo que me llames de esa manera _ dijo el hombre sumamente molesto por la irrupción de su esposa.
_ Lo siento señor Corpa _ dijo ella con un puchero en los labios _ yo solo quería verte…te he extrañado muchísimo estos días _ agregó casi al punto de las lágrimas.
Vincenzo solo la miró sin decir nada y continuó con lo que hacía ignorándola por completo. Ella sabía muy bien cuál era la razón de esa unión y ya no tenía ganas de volver a aclararle ese tema.
_ Me llamó mi amiga Mariana, me dijo que ella será la nueva imagen de la automotriz, estoy muy feliz por nuestra empresa, estoy segura de que nuestros autos se venderán como el agua…. _ ella seguía divagando, cuando vio a un Vincenzo levantar la vista poseído por mil demonios.
El hombre alto, muy alto se puso de pie y la miró con odio fulgurante en los ojos. Dio unos pasos hacia la mujer que lo miraba aterrada desde su lugar. Estaba completamente para liada por el terror. Paso tras paso parecía que su figura se extendía y su aura era cada segundo más amenazante, mientras que ella se iba empequeñeciendo a cada movimiento del contrario.
_ ¿Escuché bien? ¿Dijiste nuestra empresa? _ él hizo un movimiento negativo de cabeza posicionándose a tan solo un centímetro de distancia de ella. Sus alientos chocaron en cuanto él se inclinó un poco y la miró directamente a los ojos _ Esta… _ dijo abriendo sus brazos en señal de abarcar todo a su alrededor _ esta es MÍ empresa, tú no eres, ni serás nada en este lugar, solo has sido un medio para un fin _ tras estas palabras se alejó unos pasos y tomó su teléfono.
Andrés miraba desde su lugar la situación y negaba con la cabeza “la señora Anahí no aprenderá nunca” se dijo a sí mismo. A él no le agradaba la joven, pero a veces, solo a veces, sentía pena por ella.
_ Quiero que manden a seguridad a mi oficina _ dijo la gruesa voz de Vincenzo.
Anahí se quedó en silencio, no sabía la razón por la que había mandado a llamar a seguridad, pero sintió que lo mejor era mantener distancia.
Unos minutos después ingresó el personal de seguridad a la oficina a la espera de la orden que tenía que dar su jefe.
_ Quiero que saquen a esta mujer de mi oficina y le impidan el paso _ fueron las directas y crueles palabras de Vincenzo que no miró una sola vez a su esposa.
_ ¿Qué te ocurre? ¿Te has vuelto loco? Esto no se va a quedar así, hablaré con mi abuelo, soy tu esposa y todo lo que tienes me pertenece, tú me perteneces Vincenzo Corpa… _ la mujer vociferaba mientras era arrastrada por el personal de seguridad siendo completamente ignorada por el apuesto hombre que había vuelto a sentarse de manera perezosa en su sillón ejecutivo.
_ Señor…emmm _Andrés quería decir algo, pero estaba un poco asustado también, temía ser arrojado por el gran ventanal que estaba a su espalda.
_ Habla de una vez _
_ ¿No cree que lo que ha hecho le puede traer algún problema con su padre el abuelo de la señora? _ soltó por fin la pregunta.
_ En lo absoluto, esta es mi compañía ellos no tienen injerencia en mis territorios, y esa niña firmó, estúpidamente un contrato cuando nos casamos, todo lo que posee ahora es mío. Mientras yo hago crecer mi fortuna ella solo despilfarra dinero. Su abuelo es un hombre firme, pero se equivocó al mimarla tanto, ella lo ha llevado a perder todo _
Estás últimas palabras las dijo casi en un susurro, pero Andrés las entendió perfectamente. Anahí y su abuelo habían caído directamente en una trampa en la que habían puesto todo para no obtener nada. Estaba seguro de que ese nieto nunca llegaría y que si ella quería en algún momento el divorcio terminaría limpiando baños. No es que no fuera un trabajo digno, sino que ella no sabe hacer nada, estaba seguro de que ni eso podría lograr.
_ Bien, tengo el teléfono de la señorita Monique, ella es la que organiza esas carreras, en un momento me comunico con ella y le consigo a su piloto_
“—“
Dana, Sofía y la abuela se encontraban mirando los portales en los que se publicaban las ofertas de empleo. Había muchos para los que las chicas clasificaban, pero en cuanto enviaban su solicitud eran rechazadas, es como si ellas estuvieran en una lista negra. Y así era, tanto los padres de Dana como Matt habían intercedido para que ninguna lograra conseguir un empleo.
Matt quería que su hermana volviera rogando por su perdón, y lo más importante por el perdón de Mariana. En cambio, los padres de Dana la querían acorralar para que tuviera que marcharse del país. La querían a miles de kilómetros de su amada e indefensa Mariana.
Ya habían bajado los brazos, por lo menos por ese día cuando el teléfono de Dana comenzó a sonar.
_ Hola Monique _
_ ¡Mi Dana! _ gritó la otra desde el otro lado _ Te tengo las mejores noticias del mundo, hay una importante empresa que te quiere contratar como piloto _ soltó de golpe paralizando el corazón de la hermosa joven.
_ ¿No es un chiste? _ preguntó un tanto dudosa, ya los últimos días habían sido fatales.
_ ¡No! ¿Cómo podría bromear con algo así? Quiere a una piloto para su nueva escudería_
_ ¿Quién es ese hombre y como sabe de mí?
_ Es el propietario de automotrices Corpa, ahora va a incursionar en el mundo del automovilismo y quiere una mujer en su auto. Vio la última carrera, está circulando en redes y tiene millones de reproducciones _
_ ¿Automotrices Corpa? Bien, no tengo muchas opciones ¿Cuándo es la entrevista? ¿Podría ser en un lugar discreto? No quiero que ellos lo sepan por ahora, podrían intentar que ese hombre desista de contratarme _ la voz de Dana pareció quebrarse, pero ellas sabían que eso sería lo más probable si se enteraran de esta oportunidad por lo que Monique estaba segura de que eso sería lo mejor.
_ No lo sé nena, ellos te llamaran _
La llamada duró unos minutos más, hasta que al fin cortaron. En ese momento el teléfono comenzó a timbrar nuevamente.