- ¿tengo que ir? – pregunto a Inna junto a mi mientras conduzco por el camino que lleva al Oasis. - Sí, es alguien que quiere hablar solo contigo – responde ella observándome con una ceja enarcada - ¿Qué pasa? - Por extraño que parezca, no quiero estar aquí – digo viendo la verja de entrada abrirse. - Ellos ya están en el hangar – dice ella riendo burlona y yo ruedo los ojos aparcando el auto en la entrada al tiempo que uno de mis hombres vine abrirle la puerta a Inna. Noto que se queda observándola un instante y como no hacerlo si luce arrebatadora, esta noche esta enfundada en un vestido muy sensual y atrevido de color café que resalta sobre su hermosa piel blanca. - Ojos al suelo – digo a los hombres que se quedan observándola a lo que ella ríe. - Eres un idiota – dice mientras ent

