Víctor. Veo como Helen se coloca de pie y su rostro me indica que realmente está hablando en serio. “Todo se acabó” me digo a mí mismo, para acabar de convencerme, pero me es imposible procesar la información. Sus palabras resuenan en mi cabeza y me siento estúpido, porque desde el primer momento lo supe, que ella no era una chica que tenga novios ni relaciones y aun así me había ilusionado como un estúpido, imaginando que ella en algún momento sí querría estar conmigo realmente. —Helen, espera —me coloco de pie y camino hasta ella. La tomo del brazo delicadamente y ella me observa con las cejas arrugadas. —Lo arruinaste todo —me reprocha. Alzo ambas cejas y la veo sin dar crédito a lo que me dice. —¿Lo arruiné? —me río sin gracia y suelto mi agarre de su brazo—. Lamento haberme

