Helen. Una de las cosas que más amo en el mundo es dormir y odio no poder hacerlo bien. Despierto con el cuello adolorido y con demasiada sed, como si tuviera resaca, pero la verdad es que anoche me quedé hasta tarde leyendo una novela romántica y comiendo chocolate, mientras lloraba como si el mundo fuese a acabarse. Pocas cosas logran distraerme de mi patética vida y además del alcohol, tengo la lectura y las series, que me ayudan a evadir la realidad. Al alcohol me prometí no volver a recurrir, porque estaría haciendo lo mismo que mi padre, por lo que me estoy refugiando en la lectura y el mirar series. Se acerca la temporada de exámenes, por lo que Georgia y yo nos hemos fusionado estos últimos días. Somos un solo cerebro que estudia y estudia. Se supone que hoy tenemos una s

