Ella le respondió: .- De acuerdo, yo me visto rapidito. Mientras Luz se vestía, la muchacha de servicio le hizo seña a Lucho que se fuera, pero lucho se quedó pensativo con la insistencia de ella. Al salir Luz del cuarto, Lucho se quedó paralizado, al ver tanta belleza en una mujer, salió del cuarto, adornada con todas sus prendas de oro puestas, cadenas de oro con sus dijes con diamantes, también sus pulseras de oro, unos zarcillos con piedras de granate. En realidad Luz era una imponente mujer, que vestida así llamaba la atención de la gente, donde quiera que llegara. Lucho se quedó mirándola sin pronunciar palabra. Y ella con una sonrisa, le pregunta: .- ¿No me vas a decir nada? Me arreglé de esta manera para ti. Lucho le respondió: .- Me quede sin palabras al observar tu bell

