ULTIMA FIESTA DEL AÑO

2072 Words
Por aquellos días en mi Pueblo se respiraba un ambiente de fiesta tan grande, que todas las familias pintaban sus casas cada año, para pasar la Navidad y recibir el año nuevo con una casa como nueva. Cada primer día, del último mes del año, las tiendas de pinturas y las Ferreterías grandes y pequeñas, se abarrotaban de clientes, de tal manera que si ibas a buscar pinturas el decimo quinto día del último mes del año, los mejores colores ya estaban agotados. Eran las 6:00am del primer día del último mes del año, y mi casa estaba revuelta, mi madre dando directrices, diciendo: —María va a cocinar hoy, la Nena y Ely van arreglar la casa, Jorge, Joche y Nick, van a raspar las paredes para quitar la pintura vieja. Lety, Sami y Karen, se iban con mi Madre a comprar la pintura, mis hermanos mayores: Alex, Necon y Lucho se iban con mi Padre a Trabajar… A las 8:30am, pasaba todos los días por el frente de mi casa el señor Salas, el recorría 25 calles de mi pueblo todo el día… Esa mañana yo lo llame: — ¡Señor Salas! ¡Señor Salas! Venga acá un momento por favor. ^ Salas respondió: —Hola buen día, aquí les traigo las noticias más frescas del Pueblo. Él era el vendedor de Periódicos de mi pueblo, y ese era su acostumbrado saludo. —Véndame por favor, 5 periódicos.— (Le dije yo que solo era un niño…) — ¿5 PERIODICOS? Llama a tu hermano mayor y no juegues conmigo— (Exclamo sala muy sorprendido) — Si, Salas son 5 periódicos (Le dije yo riéndome) —Muchacho, ¿No ves que no estoy jugando? , estoy trabajando (Agrego Salas, un poco molesto) — ¡Le voy a explicar! (le dije sin poder parar de reír) Salas muy molesto porque yo me reía mucho, me dejo solo en el frente de mi casa, y se fue. — ¡Señor Salas! ¡Señor Salas! (Yo lo llamaba desesperadamente) Pero el señor Salas, seguía caminando sin prestar atención a mi llamado. yo entre corriendo a mi casa, busque el dinero y me fui al abasto cerca de mi casa, para comprar los 5 periódicos. Mientras yo compraba los 5 periódicos en el abasto, entro el señor Salas, se le iban a salir los ojos de la cara cuando me vio pagando los 5 periódicos. y mirándome Salas con la cara roja de rabia me dijo en alta voz: —¿Muchacho, y para quien son esos periódicos?— Yo le respondí: —Son para mi casa señor Salas.— Salas se puso más molesto aun. después de mi inocente respuesta, y lleno de ira me dijo: –Pero yo acabo de pasar por tu casa !muchacho mentiroso!— Realmente yo me moleste mucho, por la forma como me trato el señor Salas, me dio tanta rabia, que la respuesta que yo le di, también fue ofensiva, mirando fijo a Salas le dije: —Usted está loco señor salas. Cuando usted paso por el frente de mi casa, yo mismo lo llame, y le pedí 5 periódicos, y usted se molesto yo no sé porque, yo entonces me reí y usted agarro sus periódicos y se fue, mas sin embargo yo comencé a llamarlo pero usted no me hizo caso. Hubo en la discusión, una palabra que yo use en medio de mi enojo, y el Señor Salas se molesto mucho más. Y levantando su mano, en forma de querer darme una bofetada me dijo: —A mi no me llames LOCO, muchacho falta de respeto, porque si me vuelves a decir así, te doy una bofetada. Allí estaba el señor Luis quien era el dueño del abasto y su esposa, también estaban tres señoras comprando, y todos ellos vieron la discusión pero nadie se metía en el problema, porque el señor Salas de verdad era un poco loco porque consumía drogas y hacia locuras, pero trabajaba muy duro. Todos por mi casa lo llamaban EL LOCO SALAS, pero era un apodo peyorativo, a Salas no lo gustaba que le dijeran LOCO. Salas era un hombre flaco, muy alto, blanco, daba la impresión de siempre estar sucio, nadie desearía tenerlo como enemigo. El señor Luis dueño del abasto me hizo la pregunta que todos querían hacer: —¿Hijo disculpa la pregunta, para que compraste tantos periódicos?— Cuando yo iba a comenzar a responder la pregunta de Luis, el señor Salas intento quitarme los periódicos, e inmediatamente Luis saco una escopeta que tenía guardada debajo del mostrador y le dijo a Salas: —no te atrevas a tocar los periódicos del muchacho, y ¡Ahora FUERA de mi negocio! y no vuelvas a entrar aquí.— Salas sin hablar ni una sola palabra salió del abasto y se fue. Hubo un momento prolongado de silencio y Luis le dijo a su esposa: — Gordita, voy acompañar a Joche hasta su casa, quédate aquí un momento. —No tardes Luis, porque estoy muy ocupada adentro de mi casa— (Le dijo su esposa) En mi pueblo este tipo de abasto popular casi siempre estaba en el frente de la casa del dueño del abasto. —Vuelvo pronto mi gordita.— (Respondió, Luis) Saliendo Luis del abasto, la dio un beso a su esposa, tomo un palo de bambú en sus manos, y sonriendo me dijo: —Vamos hijo, ahora sí, cuéntame ¿para que tantos periódicos?— Mientras caminábamos rumbo a mí casa le conté para qué eran los periódicos, y le dije: —Luis en mi casa estamos trabajando para recibir LA GRAN FIESTA y dar la BIENVENIDA AL AÑO NUEVO. Así que como mi casa tiene 10 ventanas grandes, todos los vidrios de las ventanas los limpiamos con papel periódico, y también vamos a pintar la casa por dentro y por fuera, los pisos debajo de la pared los cubrimos con papel periódico para que no se manchen— Cuando llegamos a mi casa, y dándole las gracias a Luis, entre y comenzamos a trabajar. esa misma noche cuando mi madre llego a casa, le conté todo lo que me había pasado con el loco Salas, y ella me dijo: —Hijo vamos a dejarle esto a Dios, el va hacer nuestro defensor, así que no le digas nada a tu padre, porque él puede salir a buscar a Salas y puede suceder algo malo.— —Esta bien Madre lo haremos como tú digas.— (Le respondí a mi madre) El loco Salas se transformo en una pesadilla para mí en todo el mes de Diciembre, cada vez que yo iba para el abasto me daba miedo ir, miraba para todos lados porque pensaba que Salas podía salir drogado y hacerme un daño, pero mi madre me decía que eso nunca iba a pasar… En dos días la casa y estaba lista. El día 3 de Diciembre, ya nuestra casa estaba lista, pintada por dentro y por fuera y llena de luces navideñas por fuera y un gran Pino en la sala de mi casa decorado con muchos adornos de navidad y luces intermitentes de colores. El día veintiocho del último mes del año ’80 del siglo XX, comenzaron en nuestra casa, las compras para la celebración de la bienvenida al nuevo año, era igual que la fiesta pasada, comida para tres días, pero para más cantidad de personas, para ese día, era tradición en mi casa comer pavo, así que compraban dos pavos vivos, y los mantenían vivos en nuestra casa y lo alimentaban hasta el día 31. Se compraban; 1 bulto de arroz, 1 bulto de harina, 1 bulto de aceite de oliva, 6 pollos, 2 pavos, verduras de todo tipo y en cantidades, 1 caja de uvas importadas de Chile, 3 cajas de Coca Cola de un litro, 1 caja de mosto de uvas, 1 caja de vino, se preparaba una gigantesca ensalada de pollo, 10 panes de jamón, 2 pelotas de jamón ahumado… realmente muchas cosas más que no recuerdo. Son las 6:00 am, y en mi casa todos están despierto, desde Karen quien es la más pequeña, hasta mi padre, es el día 28 del último mes del año ’80, y allí vamos todos otra vez al gran mercado a comprar la ropa que estrenaremos el ultimo día del año ’80 y el primer día del año ’81… Algunos llamaban a esta actividad ECONOMIA SALVAJE. Pero la verdad es que todos éramos muy felices en ese mundo de economía salvaje. LAS CALLES DE MI PUEBLO “BIENVENIDA AL AÑO NUEVO” Llegamos al último día del último mes del año ’80 del siglo XX, son las 6:00 am, ya todos mis hermanos mayores y mi padre están listos para ir al gran mercado a trabajar, porque es el segundo día del año más comercial para todos, cualquiera fuera tu rama comercial ese día te iba muy bien. Mientras tanto en nuestra casa hay mucha gente trabajando, cocineras contratadas muchachas para limpiar y acomodar las sillas y mesas alquiladas, todo debía estar muy limpio y bien arreglado para esa noche tan especial. Los poetas del pueblo hicieron una poesía que exactamente ese día mi padre la cantaba en voz alta, y decía: // QUE TE PASA VIEJO AÑO QUE TE PASA--- // QUE YA TIENES TUS MALETAS PREPARADAS… // NI DECIR QUE TE HAN BOTADO DE LA CASA… // PORQUE ESTAS VIEJO PORQUE NO SIRVES PA NADA… De regreso a casa, después de un arduo día de trabajo, regresan del gran mercado, mi padre y mis hermanos mayores. Todos traían las manos llenas de un gran arsenal de fuegos artificiales. A mi madre y a mis hermanas no les gustaba mucho que en mi casa se lanzaran esas cosas, mi madre decía: —Los fuegos artificiales son lindos cuando explotan en el cielo, pero tenerlos en casa son muy peligrosos. Nuevamente la alegría reinaba en mi casa, la cita para la cena era a las 10:30 pm, Toda la familia junta, mis padres, mis hermanos y sus novias y novios, los bohemios con sus guitarras, nuestros primos necesitados, muchísima gente reunida en mi casa Les confieso, que en ese momento me sentía muy orgulloso de mi padre. Ya son las 10:30 pm, todas las mesas están llenas, todos están servidos, hay en mi casa mesera contratada para servir las mesas, de repente mi madre se levanta y comienza a dar gracias a Dios, por las personas reunidas, y por la provisión que él le dio a mi padre para esa reunión tan grande. Comienza la cena, mucho de los invitados repiten comida y bebida, y entre comida, dulces, bebidas, chistes, juegos y canciones, se acerca la media noche. Solo faltan 15 minutos para las 12:00 am, todos los que estaban en mi casa, pasamos al frente de de la casa, nos tomamos de la mano, y mi madre toma la palabra y dijo: —Este día es el mejor día del año para reflexionar, puedes pensar un poco en lo que lograste, en los errores, en lo que te causo dolor, pero también en los festejos, en las nuevas amistades, en los triunfos obtenidos, y los retos familiares alcanzados. Pero también es un día especial para hacer proyectos de vida, familiares, sociales, laborales. etc. También debemos mejorar todo lo que logramos este año que se va… este debe ser el verdadero sentido de este día. Mi madre hizo una pausa, y todos estaban en silencio y luego ella continua hablando y dijo: —Les voy a mostrar cual es la llave que yo uso para que toda esta abundancia y toda esta prosperidad llegue a mi casa… La llave es haber estado cerca de Dios, haberme guardado para Dios, no hablando mal de nadie, y teniendo una buena relación con toda mi familia, eso abarca: mis hijos, mi esposo, mis hermanos, mis primos, mis sobrinos, mis tíos, etc. Luego de haber terminado de hablar, mi madre leyó un pasaje de la biblia, después oramos todos los que allí estábamos reunidos, y mientras aun orábamos se hicieron la doce de la media noche, al terminar de orar, nos comenzamos a dar el feliz año nuevo Algunos lloraban, otros reían, muchos cantaban, era un ambiente múltiple, pero todos estábamos felices. Lo que sucedió el 1ro de Enero de 1981 marco mi vida, y vi la vida desde otra perspectiva.
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