Emira salió del baño y para su entera sorpresa Jordan se había dormido. Caminó hacia la cama viéndolo por primera vez en tranquilidad, estaba desnudo y era la sábana que cubría su entrepierna lo único sobre su cuerpo. Emira se quedó de pie por un instante junto a él, se veía profundo. Ella, si quisiera, tomaría un cuchillo de la cocina y lo colocaría sobre su corazón, o tal vez tomaría un arma de algún lugar oculto y le dispararía sin piedad aprovechando el momento, pero ¿Luego qué?¿Qué pasaría con ella?¿Qué pasaría con su familia? Suspiró y se metió en la cama, desnuda, porque sabía que eso le gustaría, despertar y poseerla le haría sentirse su dueño y esa parecía ser la mayor fantasía de su adorado esposo y acomodándose de medio lado sintió una solitaria lágrima rodar de su ojo y humede

