Lina No podía creer que el esperara un mes para traerme aqui, el dueño del lugar era conocido de nuestros padres y aunque no habiamos venido sabíamos que solo era cuestión de hablar con el para que nos permitieran la entrada sin necesidad de una reserva. Pero el había esperado estos días para poder traerme, para hacer la experiencia mas increíble de lo que era, este restaurante tenia unas vistas increíbles y por su manera de expresarse de esta cita no podía evitar pensar en que me pediría matrimonio. Estaba ansiosa por saber si me lo pediría, queria que lo hiciera y su actitud me dio mas ilusiones por no dejaba de decir lo que significaba yo en su vida, lo que eramos los tres para el. Nos sentamos en la mesa que nos habían asignado, teníamos la terraza solo para nosotros lo que nos d

