— Buenos días Matea — Saluda Gregory entrando al camper. — Buenos días señor Smuller — responde cortésmente mientras el se encamina a mi lado de la oficina. — Buenos días Céline — me dice con una amplia sonrisa en los labios. — ¡Hola Greg! No me dijiste que vendrías por nosotras. — Si... Bueno, lo que pasa es que Thomas pidió la junta en su oficina y nunca haz ido, así que me tome la molestia de venir por ti. — Sabes que no hacía falta — lo miro con una ceja levantada — pero gracias, ya estamos listas. — Excelente, entonces vamos. [...] El trayecto no estuvo tan largo como creí que sería y aunque no tengo tanto tiempo viviendo aquí ya he aprendido a moverme , y obvio he podido notar que las oficina de Thomas está cerca de la de el. En otra etapa se mi vida quizás ya estuviera ob

