- Estas bien rica mami – dice una voz masculina en mi oído con un tono lascivo que me pone alerta, es una voz desconocida para mí, un escalofrió me recorre el cuerpo al escucharlo y sentir como acaricia mis caderas con sus manos, aunque me siento en shock me trato de alejar bruscamente pero el hombre me aprisiona con su cuerpo antes de que pueda salir corriendo. - ¡Suéltame! – grito desesperada intentando soltarme de su agarre. Las personas que entran y salen parecen no prestar atención o se hace los que no les interesa en absoluto, ¿qué les pasa? ¿Por qué nadie me ayuda? - ¡Suéltame! – Vuelvo a gritar con la esperanza de que alguien me ayude en mi desesperación - ¡Ayu… - no puedo ni terminar de pedir auxilio por que el hombre al cual no le he visto la cara me toma en peso c

