A las cinco cincuenta saque a mi hermana a rastras de la oficina, ya que ella tendría que llevarme hasta donde me esperaba la sorpresa de Hakan, estaba ansiosa y emocionada; super locas mis emociones, ayer lloraba como magdalena y hoy sonrío como idiota y todo por la misma persona. - ¡Apúrate! - le grito ya sentada en el auto. - ¡Ayy!, ¡Espérate pinche loca! - me grita cerrando la oficina mientras ella no esta. - Que lenta - le digo cuando ya se ha sentado en el asiento del piloto. - Y tu una desesperada, j***r contigo hermanita. Como que las sorpresas no son lo tuyo eh. - Calla, eso te pasa por traidora. - Ufff, pues a la otra me lo pensare para que se te organice una sorpresa. - Exagerada - ruedo los ojos, mientras cruzo mis brazos a la altura del pecho. Ella no me dice nada,

