Darnos cuenta que la vida es frágil y que somos instantes pesa. Se que esto es un parte aguas en muchas cosas de mi vida. Hakan viene conmigo por que yo se lo pedí, no es como que me fuera a encontrar sola al volver, o bueno, la realidad es que si, pero más que por una necesidad de no querer estar sola, me siento extraña, extraña con una opresión en mi pecho que no logro comprender, tengo muchas ganas de llorar y no se porque. Claro que lo del papá de mi amiga es doloroso, pero no es algo que realmente me afecte directamente a mi, por lo que entonces no comprendo mi mal juego emocional. El viaje ha sido cansado, son más de las dos de la madrugada y vamos camino al hospital. Tal y como le pedí a Jorge ha traído café para todos y algunos panecillos, aunque en este momento ninguno tiene

