HISTORIA EXTRA: Historias de amor de la nueva generación —2 Samu Mientras la guio hacia el ascensor, siento el peso de mis propios pensamientos. La noche ha sido un torbellino de emociones, y ahora que estamos solos, el silencio pesa entre nosotros, pero no es incómodo; es expectante, como el preludio de algo importante. Abro la puerta del penthouse y la luz cálida envuelve el espacio. Dejo que Bella se acomode en el sofá, mientras me acerco a la ventana para mirar la ciudad que nunca duerme. Esa misma ciudad donde he aprendido que las oportunidades se presentan para quienes saben verlas. —¿Quieres algo? —pregunto, sin girarme. —No, gracias —responde, su voz todavía suave, casi un susurro. —Solo necesito un momento para asimilar todo. Me giro y la veo. Sus ojos brillan con una mezcla

