EPÍLOGO Y FINAL Gigi La vida no se detiene... pero nosotras tampoco. Por más que quisiéramos atrapar la juventud entre las manos, conservarla como un suspiro suspendido en el tiempo, es ley del universo que los días sigan su curso. Ya han pasado más de treinta años desde que Stella y yo comenzamos esta amistad inquebrantable, y, como celebración, nuestros hijos —que ya son adultos con vidas propias— nos sorprendieron con un viaje en yate por el Mediterráneo, junto con nuestras queridas parejas. Sin embargo, nuestros esposos decidieron que este viaje deberíamos iniciarlo solo nosotras, para unirse dos días después, en una de las conexiones durante el viaje. Así que aprovechamos esta travesía para reconectar, para respirar juntas, para recordar quiénes fuimos antes de convertirnos en
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


