POV Zaiden Goldenblatt El alcohol hace estragos en mi sistema, pero son los mismos que me desinhiben de esta forma carnal y enfermiza. Marlena termina de desorbitarme, no puedo pensar en nada más que en ella y las malditas ganas de hundirme en su interior, de sentir su calor, escuchar los alaridos de sus gemidos como los de aquella vez en la ducha…el cómo se corrió en mi mano temblando por los espasmos, me vuelve loco de solo recordarlo. Domo sus labios como una bestia hambrienta, pero es que lo estoy; por ella. Estoy harto de cohibirme cuando mi cuerpo pide a gritos tenerla presa de mí. Su lengua es suave, delicada y muy dulce. Así la recordaba, engrosándome la polla. Deslizo mis dedos entre sus pliegues sintiendo su lubricación ¿Estaba tan caliente? Maldición, esto se siente tan bie

