Paso el resto de la tarde con Nikolai, él prepara cocteles, pide comida de mi país para consentirme y contrata a alguien para que me maquille y peine el cabello. Me está dando trato de princesa por mi cumpleaños. Amo realmente a este chico, quien intenta mantener mi mente alejada del griego gruñón que tengo como esposo, pero es inevitable pensar en él, no luego de verle tan indefenso. Salgo del baño de sales aromáticas que me preparó Niko y reviso mi celular con las llamadas perdidas de Samuel «Sé que Zaiden le ha dado órdenes, pero ¿Para qué me está buscando si me quería tener lejos?» Muerdo mi labio escribiéndole un mensaje. Marlena: ¿Él está bien? Solo respóndeme eso. No te diré dónde estoy. Espero unos pocos minutos y Samuel me responde con rapidez. Creo que debería de cambiarle

