Braxton Lo miró directamente en el momento en que su boca dejó su núcleo y él le sonrió de vuelta. Esos ojos dorados de ella no tenían reparos en mirarlo, él se levantó y se quitó los pantalones, para que ella pudiera ver lo que estaba obteniendo. Su polla era enorme y dura, estaba más que listo para ella. Brax volvió a bajar su cuerpo al suyo y su boca estaba en la suya un momento después, deslizó su dura polla a través de sus pliegues húmedos, y ambos estaban calientes y mojados. Ella estaba más que lista para él. Pero aunque él quería tenerla dura y áspera como aquella primera noche, iba a tomarse su tiempo, y ambos iban a disfrutar plenamente en este momento. Se frotó contra ella con movimientos deliberados, quería escucharla disfrutar. Ella no le había permitido tocarla en absoluto

