—¿Usted es? —Delia enarco una ceja ante la mujer instalada en la sala de la casa. —Carmina, amiga de Ágata —la pelinegra se presentó como si fuese lo más normal del mundo. —¿Qué es lo que busca? —Delia, intuyó la razón, esa mujer no podía ser buena, si era amiga de Ágata. —Hablar con Gabriel, quiero saber dónde está mi amiga, desde que llegó al pueblo no volví a saber de ella, estoy preocupada. —Busca en el lugar equivocado señorita Carmina, su amiga no está en esta casa, pero podría ayudarle mucho preguntar en la estación de policía —Delia no pretendía ser directa; pero el solo escuchar el nombre de esa mujer le ponía mal. —¿Qué quiere decir? —Carmina se puso de pie, sabía que Ágata no se había presentado a firmar el acta de libertad condicional, podría ser apresada

