Patricio. —Jefe, ¿podemos hablar?. —Luis entra con cara de terror, dejo los papeles en el escritorio y saco el programa de la compu con el que estaba trabajando—. Perdón que sea aca, no debería. —No, no debería. —Escúcheme por favor. —Bueno. —carraspeo asintiendo—. Explícame como tú, un tipo de veintiséis años sale con mi hija de diecinueve. —no sabe qué hacer aunque ahora me importa poco como se sienta—. ¿Cómo es que en algún momento te atreviste a mirar a mi hija? ¿Y dónde mierda la conociste?. —Yo le explico todo. —se sienta y transpira, pero mas transpiro cuando los encontré a los besos en la universidad y le de metí una sola trompada porque Mora se puso adelante. —Si por favor, ansioso estoy. —Bueno, hace unos meses fui a dejarle unas cosas a Mateo y ella estaba ahí, esa fue l
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


