Aún no entiendo porqué te gusta– la voz de Neil hizo que sacara mis ojos de la televisión, ya eran cerca de las 8 de la noche y aún estábamos solos en la casa, él se había negado a dejarme sola y yo había insistido en que debía irse. ¿Qué harás cuando llegue Harold? Supongo que saludarlo- rodé los ojos. Sabes a que me refiero- suspiró. Tendrá que hacerse la idea de que estaré bastante por aquí. ¿Le dirás? -Internamente estaba expectante por su respuesta, mi respiración se hizo más pesada mientras esperaba. ¿No quieres que lo haga?- preguntó dudosos y mirándome directamente. Claro pero tú- se encogió de hombros interrumpiéndome. Se terminará enterando ¿porqué no hacerlo ya? Bien – fijé mi vista en la pantalla nuevamente, no pude evitar que una sonrisa se expandiera por mi cara, sen

