Lucas comenzaba los entrenamientos del FC Barcelona y desde que estábamos juntos, no he faltado a ningún primer entrenamiento, ya que tenemos una pequeña promesa. El catalán cree que sí empezamos la temporada juntos, vamos a terminarla de la misma manera. Nunca me niego cuando mi novio me invita a sus entrenamientos, porque me gusta verlo haciendo lo que le gusta y además me llevo bien con los chicos y sus novias. El problema de este año es que sé que voy a tener que hablar con Mikky y me da miedo no saber como va a resultar todo. Aún así, aquí estoy, caminando de la mano de mi novio por la Ciudad Deportiva, rezando para que la holandesa no se acercara a mí. Sin importar mi miedo, ya era el momento para dejar atrás el mal sabor de su traición. —¿Quieres saludar a los chicos? —m

