21 de agosto de 2019 Barcelona, España —¡Sorpresa! —gritan al unísono y pego un brinco del susto. Abro los ojos como platos y me escondo en los brazos de Lucas, conmocionada por todo. Hoy era mi cumpleaños número veintiuno y mi novio había invitado a mis padres, Sophie, Liam, Malena y su novio, Ricard, compañero de equipo de Lucas, a su casa. El lugar estaba decorado para la ocasión y no puedo creer que mi novio haya hecho todo esto, sin levantar ninguna sospecha de mi parte. Nos énpor qué una parte de mí esperaba ver a Noah, pero sé muy bien que Lucas no lo invitó, porque le conté todo lo que pasó hace unos días. —Ya estás vieja —dicen al unísono los tórtolos neerlandeses. Ruedo los ojos y les doy un fuerte abrazo a ambos. El catalán aparece a mi lado y rodea mi cintura co

