Lucas Manejo a toda velocidad por Barcelona hasta llegar a mi destino, que había conseguido gracias a Aleñá, un compañero de equipo. Menos mal y Frenkie se unió rápido a algunos y así pude conseguir la información. Reviso muy bien que este sea el edificio antes de bajarme y me preparo mentalmente para lo que iba a hacer, sabiendo muy bien que no debería estar aquí. Entro al lobby y no hay nada que me impida llegar hasta el ascensor. Marco el botón del piso ocho y me doy la vuelta para verme en el espejo. —Madre mía, que horrible estoy. Las puertas del ascensor se abren y salgo corriendo sin más, recordando mi espantoso reflejo. Camino por el pasillo y cuando veo el apartamento 61, me detengo y peino mi cabello con mis manos varias veces. Toco el timbre dos veces, pero n

