*POV ASTRID* Tenía frío. Era absurdo. Los vampiros no sentíamos frío ni calor. Simplemente existíamos. Pero aquello… aquello se sentía como frío. Abrí los ojos lentamente y solo encontré oscuridad. ¿Dónde estaba? Intenté moverme y un dolor punzante atravesó mi espalda. Entonces los recuerdos comenzaron a regresar poco a poco. El estacionamiento del instituto. La graduación de Sophie. Yo coqueteando con un chico ridículamente guapo que no había visto antes por la zona. Todos estaban felices, emocionados, nostálgicos. Y yo también. Después una cosa llevó a la otra y terminamos en el bosque detrás de la escuela. Entonces recordé la puñalada. La estaca. No había sido una normal. Debía estar envenenada porque jamás me había sentido tan débil. Levanté una mano y toqué metal frío

