*Pov Sophie* Regresé a casa feliz. De verdad feliz. Sabía que Erick había sido sincero conmigo. Y aunque seguía teniendo miedo, por primera vez sentía que quizás valía la pena intentarlo. Apenas entré, encontré a papá esperándome en la sala. —Te gusta, ¿no? Suspiré. —Pa... Él dejó el vaso de café sobre la mesa y me miró con calma. —Sophie, es mucho mayor que tú. Sé que todo esto parece emocionante ahora, pero no quiero que arruines tu vida. Negué suavemente. —Pa, sabes que soy inteligente. Y también sabes que no tomo decisiones a la ligera. Él sonrió apenas. —Lo sé. Pero cuando hay amor de por medio, hasta la gente inteligente se vuelve ciega. Eso me hizo quedarme callada un momento.Mi papá me conocía demasiado bien. —No tienes nada de qué preocuparte —murmuré finalmente. Y

