*POV SOPHIE* Desperté en un lugar húmedo y helado. O al menos así se veía. Era una especie de subsuelo lleno de tuberías oxidadas y paredes de concreto mojado. El aire olía a sangre vieja, metal y moho. Intenté moverme. Estaba encerrada dentro de una caja metálica. La pequeña ventanilla estaba abierta, así que como pude me incliné para mirar afuera. No había nadie.El silencio era horrible.Aun así hablé a penas un susurro. —¿Hola?... ¿Hay alguien ahí? —¿Hermanita? La voz de Astrid me atravesó el pecho. —¡Ti! ¿Estás bien? Estuve preocupada por ti todo este tiempo. Entonces apareció alguien frente a mi celda.Y el miedo me golpeó de inmediato. Se parecía a Erick. Y un poco a Astrid. Tenía los mismos ojos azules intensos y el cabello tan claro como el de ella. Pero había algo pro

