Ethan.
Han pasado ya tres meses desde que salí de la cárcel y adaptarme a la vida civil no ha sido nada fácil porque me siento algo extraño y aunque aún no he aceptado del todo regresar a la policía, ellos me están dejando usar sus instalaciones de entrenamiento para volverme a poner en forma.
Me encuentro en el campo de tiro cargando mi arma para hacer otra ronda cuando siento la presencia de alguien a mi lado. No le doy importancia y continuo con mi ronda que ya está lista de nuevo, en la cual no fallo ningún tiro.
- Excelente ronda. - Me dice el hombre que está a mi lado observando y yo solo sigo guardando silencio al quitarme los implementos que se deben de poner en el campo de tiro. Al terminar, empiezo a caminar hacia la salida del campo.
- Teniente Rivers, ha podido reincorporarse a su trabajo?. - Me pregunta el hombre detrás de mí a medida que sigo avanzando.
- Tengo una propuesta para usted teniente... - Me dice y yo me detengo para observarlo al voltearme hacia él.
- De que habla?. - Pregunto algo intrigado.
- Si le interesa, puedo ofrecerle un puesto dentro de mi unidad especial militar.
- Y usted es?...
- Perdón por no presentarme, soy Matt Grason, comandante de una de las unidades más especiales y secretas de esta nación a nivel internacional, por lo que le pediré de la manera más atenta que nuestra conversación quede en total secreto.
- Lo escucho. - Le digo al cruzarme de brazos.
- Si le interesa mi propuesta, lo espero en esta dirección. - Me dice al entregarme un papel pequeño.
- Eso queda en... - Le digo algo sorprendido, pero él me interrumpe.
- Pregunte por mí el día que vaya, espero que no se demore en tomar su decisión. Hasta pronto teniente Rivers y espero que forme parte de mi equipo. - Me dice para luego irse por donde llegó.
Observo de nuevo la dirección del papel que me entregó y con solo darme cuenta en donde está ubicado el lugar al que debo ir si acepto, me doy cuenta de que realmente es un trabajo muy peligroso y especial.
Pasa una semana y aún no he podido tomar una decisión. Conduzco hacia el campo de entrenamiento del departamento de policía para continuar con mi preparación y una vez que parqueo el auto, me bajo y cuando me dirijo hacia la entrada, la veo a ella parada al lado de la entrada. Me sorprende verla, pero igual sigo mi camino tratando de ignorarla, pero ella se interpone en mi camino.
- Ethan... - Me dice en voz baja, yo solo trato de esquivarla pero ella pone una mano en mi brazo izquierdo.
- Espera... - Vuelve a decirme.
- Tengo prisa Irina. - Le respondo sin mirarla y haciendo un movimiento para que quite su mano de mi brazo.
- Ethan... por favor perdóname, yo...
- Irina... ya es muy tarde para eso y tengo algo de prisa. - Le respondo algo fastidiado.
- Pero...
- Irina, mi amor... - Dice Stefan al acercarse a nuestra posición. Maldigo por dentro al escucharlo.
- Señor comisionado. - Digo cuando me giro para verlo.
- Ethan, ya has tomado alguna decisión?. - Me pregunta muy serio y yo solo medio me sonrío porque sé la molestia que tiene al verme cerca de su esposa.
- Muy pronto sabrás mi decisión y si me disculpan, tengo cosas que hacer. - Les digo y me dirijo nuevamente hacia mi auto para irme. Salgo del lugar, conduzco por un rato y luego aparco el auto cerca de un parque. Al sentarme en una banca, empiezo a ver a la gente pasear por el lugar y mientras veo a las personas, observo a una pareja muy enamorada haciendo un picnic debajo de un árbol. Me imagino que haciéndose promesas que muchas veces no las cumplirán, como lo hizo Irina conmigo cuando era mi prometida, por eso para evitar más inconvenientes y malos ratos como el que acaba de ocurrir al encontrarme con mi ex prometida y mi ex mejor amigo, es mejor poner distancia por que a pesar de que Irina ya no significa nada para mí desde que me abandono a mi suerte, no creyó en mí y me traicionó al casarse con uno de mis mejores amigos, es una situación muy incómoda, por lo que la voy a terminar ahora mismo. Me levanto y me dirijo hacia el auto que me compré al recuperar el dinero de mis cuentas que estaba congelado y todo gracias al señor Fisher que es un excelente abogado, y mientras conduzco hacia mi nuevo trabajo, no puedo evitar sonreír al recordar la cara de mi hermana cuando le dije que me había comprado el auto con parte del dinero que había ahorrado para cuando me casara con Irina. En pocas palabras, mi hermana la odia.
Al llegar al complejo militar más importante del país, digo en la entrada del lugar que estoy buscando al comandante Matt Grason y luego doy mi nombre, el guardia me deja entrar después de revisar muy minuciosamente mi auto y de corroborar mi identidad. En el momento en que parqueo mi auto y me bajo para dirigirme hacia la entrada, puedo ver que el comandante Matt Grason me está esperando.
- Teniente Rivers... que agradable sorpresa, pensé que no tomaría mi propuesta. - Me dice él al estrecharnos la mano.
- Solo me tomé algo de tiempo para pensarlo, eso es todo. - Le respondo y luego entramos al edificio principal, lo sigo por algunos pasillos hasta llegar a unos ascensores que solo se pueden manipular con una tarjeta de acceso que él tiene. La puerta se abre y nosotros ingresamos para comenzar a bajar algunos pisos por lo que veo. Finalmente, la puerta del ascensor se abre y llegamos a un lugar con muchas pantallas pegadas a la pared, pero antes de entrar, hay que usar de nuevo la tarjeta para que las puertas de cristal se abran. Antes de ingresar a lo que creo que es la oficina del comandante Grason, hecho un vistazo de reojo y puedo ver que las pantallas hacen parte del lugar que creo que es de seguridad o de inteligencia, pero ya sabré después que lugar es realmente. Luego logro ver como una sala de reuniones cerca de las pantallas y después como unos cubículos de trabajo con computadoras.
- Pase teniente. - Me dice el comandante al sentarse en la silla de su escritorio. Ingreso en silencio y tomo asiento.
- Está división que usted ve teniente Rivers, entra en acción para combatir el terrorismo y para proteger al país ante lo que este fenómeno pueda hacer, por lo que muchas veces salimos del país para combatirlo en el extranjero y entramos cuando nuestras tropas no pueden combatirlo de la forma normal, por lo que si llegamos a ser capturados por el enemigo estaremos solos por que la nación negara nuestra existencia. Somos un comando especial y secreto, por lo que no podrá decirle a nadie lo que realmente hacemos ni quienes somos. Dirá que trabaja en una sección administrativa de la policía federal. - Él me dice y yo solo lo escucho en silencio y asiento con la cabeza cuando es necesario.
Después de reunirme con él por un par de horas en donde me explica absolutamente todo y cuál es mi trabajo, salimos de su oficina en donde me presenta a Peter Solak, el hacker de sistemas de la unidad y de inteligencia para que aparte, me entregue mi tarjeta de acceso y por último me presenta a David Wagner, quien también es de inteligencia y por su forma de tratarse con el comandante, puedo deducir que es su mano derecha y amigo.
Los demás miembros del equipo, no me los presentan aún porque no se encuentran en el momento, pero creo que están por el edificio por que hace una hora más o menos llegaron de una misión, por lo que dejaron la presentación para mañana, pero aun así, David acepta darme un tour por las instalaciones privadas de la unidad a las que nadie aparte de nosotros tiene acceso y en las que voy a estar cuando no esté en mi casa, osea, la mayor parte del tiempo y me parece bien porque no me gusta estar molestando a mi hermana y a William por que aún no he podido encontrar un lugar que me guste.
A medida que voy conociendo el resto de las instalaciones, también me dan un tour por las que no son solo para el personal de la unidad especial, sino también, las que se comparten con otras personas que trabajan en el resto del edificio militar y cuando termina de mostrarme la unidad médica, vamos al gimnasio en donde también hay una zona acuática y cuando David me muestra el lugar, observo que hay alguien usando la piscina y mientras él me habla, noto cuando la persona sale del agua y me doy cuenta de que es una mujer. Ella se dirige hacia las duchas luego de quitarse el gorro de baño de la cabeza, dejando ver que su cabello es n***o y largo hasta la mitad de su espalda, pero no puedo verle el rostro porque se lo está secando con la toalla que tiene entre las manos y sin percatarse de nuestra presencia, se va a los vestidores después de enjuagarse un poco el agua de la piscina y aunque estamos algo lejos, puedo notar que tiene un cuerpo espectacular pero me quedo con las ganas de verle el rostro.
- Y esto es todo lo que necesitas conocer del edificio. - Me dice David sacándome de mis pensamientos.
- Excelente, te agradezco que me hayas acompañado y mostrado todo. - Le digo como agradecimiento.
- No hay de que, nos vemos mañana entonces... - Me dice como despedida porque ya es algo tarde.
- Si, por supuesto. - Le digo al estrechar su mano como despedida.
Llego a la casa después de conducir un rato y al llegar noto que Stefan está en la entrada de la casa de mi hermana.
- Vaya, hoy es el día para que todo el mundo me espere en las entradas de los edificios y de las casas. - Me digo de una manera sarcástica y con una media sonrisa sin ánimo antes de bajarme del auto.
- Ethan...
- Stefan Jones, qué te trae por aquí?. - Le pregunto algo molesto.
- Quiero saber si al fin te vas a quedar en la policía o no, no podemos esperarte toda la vida a que tomes una decisión. - Me responde igual de molesto y puedo imaginarme porque esta así.
- Eso sería lo mínimo después del mal trabajo que hicieron con mi caso, pero yo no soy como ustedes y mi respuesta es no, porque acepte trabajar con los federales y si me disculpas tengo cosas que hacer. - Le digo al avanzar hacia la puerta de la casa.
- No quiero que te acerques a mi esposa Ethan. - Me dice sacando toda la molestia que tiene a flote.
- A mí no me amenaces Stefan y eso se lo deberías de decir es a ella porque fue ella quien me busco en el campo de entrenamiento. A mí no me interesan las mujeres traidoras como ella, así que no tienes nada de qué preocuparte, pero si vuelves a mi casa a tratar de amedrentarme de nuevo, no seré tan benevolente como lo estoy haciendo ahora, así que señor comisionado, no regrese si no es para algo realmente importante. Buenas noches y largo. - Le digo sin mirarlo y aun dándole la espalda para seguir mi camino y entrar en la casa sin esperar alguna otra reacción de su parte.