Bailando sobre la cama

1697 Words

Regresaba a casa con una enorme sonrisa, satisfecho no solo por un día de trabajo satisfactorio (adquisiciones empresariales, alianzas comerciales, negociación en bolsa y adjudicación de franquicias) sino también, y lo más importante: ¡¡CON DOS TIQUETES PARA UN CRUCERO DE LUJO POR EL CARIBE!! Estaba seguro de que Valentina se pondría muy contenta cuando se los mostrara. Solo estaba pendiente el detalle de quién sería su acompañante mayor de edad (por nada del mundo podía ser yo), pero ya encontraríamos a alguien. —Lo veo muy contento, señor, si me permite decirlo. Era… la chófer, la misma en la que no había reparado la vez pasada. Me estaba observando, con sus dos enormes ojos negros, a través del espejo retrovisor. Era bonita. —Sí, gracias, ha sido un buen día. ¿Cuál es tu nombre? —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD