Ayúdame a correrme Papi Nerviosa. Jamás me había sentido tan nerviosa en mi vida. Y excitada. ¡Dios mío, qué excitada estaba! ¿Cómo demonios había pasado esto? Jamás habría imaginado sentir esas dos emociones a la vez. Claro que había otras rondando por ahí. Pero esas dos, sobre todo. Eran las más intensas. Básicamente, estaba histérica. Pero a la vez, cachonda como nunca. ¡Apenas podía controlarme! Y todo empezó cuando me desperté esta mañana. ¿Por qué esta mañana, precisamente esta? ¿Por qué hoy? Era el día de mi boda. ¡Por fin me casaba! Bueno, dicho así, parece que llevo esperando muchísimo tiempo. Pero en realidad, solo ha pasado un año. Conocí a mi novio en mi segundo año de universidad y nos comprometimos dos meses después. Ayer, para ser exactos, hace un año. Y ahora era el gr

