Estábamos esperando la cuenta. Recorrí el restaurante con la mirada buscando a alguien conocido. Tenía una vista privilegiada de la entrada y la recepción. Entraron dos mujeres despampanantes, vestidas para la ocasión. Mierda, eran Ann y Kendall. Quizás las sentarían al otro lado. Pero no hubo suerte, el chico de 16 años que nos recibió y nos sentó las hizo pasar justo por delante de nosotros. ¡Steve! ¡Qué casualidad encontrarte aquí! ¿Quiénes son estas dos bellezas? 'Hola Ann... Kendall. Estas son mis dos hijastras, Bella y Katie.' 'Encantada de conocerle, esta es mi hija Kendall.' ¿Hijasstras, eh? Ella no me creyó. Bella vive conmigo, Katie está de visita. Acaba de regresar tras vivir dos años en Europa. ¡Guau! Ojalá podamos vernos y me cuentes todo sobre los hombres europeos. He

