—¡Ohhh, joder!—, exclamó mamá, y entendí por qué. Tenía asientos en primera fila para ver el largo y grueso m*****o de papá penetrando centímetro a centímetro dentro de mi madre hasta que se metió de golpe y sus caderas estuvieron lo suficientemente cerca como para besarla. —Mmm... ¿te gusta ese chochito, nena? —Oh, sí, mami, te voy a follar el coño apretado... ¡Uf!—, gimió papá mientras aceleraba el ritmo. Su cuerpo empezó a embestir el coño de mami. —¡Ah ahh! ¡Ahhh ahhh ahhhh ahhh! ¡Sí! ¡Fóllame! ¡Fóllame!— Exigió mamá mientras su cuerpo y mi cabeza se mecían adelante y atrás con cada fuerte embestida. Vi cómo su polla se abría completamente y volvía a penetrar el coño de mami, mientras mis dedos serpenteaban entre mis muslos y frotaban círculos viciosos en mi clítoris. Había pasado d

