─Ya quisieras que fuera tu acosadora─ añado con gracia bajando mi vista con una sonrisa. ─Cierto, soy tu acosador…no me molesta serlo, podría mirarte todo el rato─ dice, despertando los latidos de mi corazón que últimamente ha estado más sensible ante las acciones o palabras de Kilian. ─Podemos resolver quién es el mejor acosador…en un momento─ propongo, dándole una sonrisa sugestiva. Puedo notar cómo su semblante es afectado ante mi insinuación, quizás hoy llegue a cruzar la barrera de la primera base, que no me permite llegar a segunda base con este hombre tan s****l. Es como ponerle un filete jugoso a alguien en hambruna y que no pueda comérselo. Es definitivamente la peor tortura. Camino hacia la cocina, llevando el último plato, me encuentro con la espalda fornida y musculosa d

