Miro su deseo, ardiente, lleno de enojo. Y sin esperar respuesta alguna, me besa con pasión y furor sin darnos cuenta que la limosina no ha avanzado luego del requerimiento de Kilian. ─Mira lo mojadas que estás… mierda, te deseo tanto─ jadea entre el beso, escucho cómo se baja la cremallera de su pantalón y mis piernas se abren más para él. ─Tómame, te lo suplico─ ruego, queriendo sentir su m*****o poseerme una y otra vez. Kilian esboza una sonrisa una muy excitante para mis sentidos, colocándome en el mismo infierno de mis deseos. ─Te voy a castigar─ recalca, sobresaltándome y sacando sus dedos de mí. Los lleva a sus labios, para introducirlos en su boca luego de que estuvieron dentro de mí. Se separa de mí, dejándome expuesta, frustrada, enojada y muy pero muy deseosa. ─¡Vete

